miércoles, 28 de noviembre de 2012

Salvemos a los niños



Ya sabemos el problema que existe en muchos sitios del mundo con los niños, lo primero que  nos viene a la mente es África, en donde muchos mueren de hambre, enfermedades, o por no tener agua potable, etc., pero lo cierto que es cada vez más un problema global.

Yo reflexiono, y pienso, ¿realmente somos conscientes del problema? O lo vemos como una estadística más. Diariamente nos bombardean con información de estadísticas, por ejemplo, con la cantidad de accidentes de tráfico por segundo en el mundo, la cantidad de nacimientos, te dicen: “en este preciso instante hay 300 parejas casándose en el mundo”; me da ganas de decirle en ese caso: “¡Y a mí qué me importa!”. Y nosotros a pesar de ver esas estadísticas, seguimos nuestra vida sin más, otra opción no tenemos, está claro. – me refiero a vivir, no al hecho de no ver el problema - 

Por eso me gustaría compartir el vídeo de un coro de niños, que hace unos días, dejó helado al público que asistió a un concierto en la ciudad alemana de Wuppertal:




Como pueden ver, inicialmente, el coro estaba completo, y poco a poco se retiraba un integrante del escenario, el público atónito, presenciaba como el coro iba desapareciendo hasta quedar un sólo integrante, fue cuando el niño se dirigió al público y dijo lo siguiente: “Cada 3 segundos el mundo pierde a un niño por causas que podrían haberse evitado”. A ésta estadística SI digo que me importa, porque los niños son inocentes, no entienden por qué no pueden ir a la escuela, o simplemente abrir el grifo y tener agua, lo cual para nosotros es algo totalmente normal; no entienden el por qué del hambre, ni siquiera conocen la sensación de tener el estómago lleno.

Una mirada que no tiene precio
Esta es una campaña que realizó la ONG International Children’s Fund, con motivo del día del niño, para recordar el drama de miles de menores que mueren cada día por motivos evitables. Parece que éste tipo de campañas, son las que realmente hacen tangibles las estadísticas, nos hacen pensar, nos hacen meditar sobre el hecho de que para que la mayoría de gente occidental pueda vivir cómodamente, ellos tienes que sufrir. Y no me sirve que digan ejemplos como: “si en China, a cada familia se le ocurre tener un coche particular a gasolina, no alcanzaría el petróleo para todo el mundo”. No! No es un coche, son niños! Por favor seamos conscientes del problema, observemos a nuestros hijos – yo no tengo, aunque sobrinos si – y pensemos cual es la diferencia, ¿Qué nacieron en España? ¿En Argentina? Ya se lo digo yo, no hay diferencia, son simplemente niños con toda la vida por delante.

Por último, me gustaría dejar el vídeo de la canción original Mad World de Gary Jules con su traducción en español, porque por lo menos a mí, me ayuda a entender el problema.




Les recomiendo que visiten la web de la ONG International Children’s Fund, es en inglés, pero no creo que tengan problemas para entenderla. 


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